La FIFA pretende promover un encuentro entre Zinedine Zidane y Marco Materazzi para que entierren definitivamente su polémico incidente durante la final del Mundial. “Estamos trabajando en ello”, confirmó Joseph Blatter, presidente del organismo rector del fútbol mundial.
“Queremos juntarles para que esta historia se termine. Es una pena que el Mundial terminara con una tarjeta roja”, asegura Blatter, quien sugiere que el lugar del encuentro podría ser en la Isla de Robben Island, situada frente a Ciudad del Cabo (Suráfrica) y donde Nelson Mandela, junto a otros líderes en la lucha contra 'el apartheid', estuvo 27 años en prisión.
El 9 de julio Zidane fue expulsado en la prórroga de la final del Mundial. Era el último partido de su carrera y el crack francés vio tarjeta roja directa por propinar un cabezazo en el pecho al defensa Materazzi. Fue la reacción de 'Zizou' a una provocación del italiano, que se proclamó campeón por penaltis. Ambos fueron multados por la FIFA, a Materazzi le cayeron dos partidos de suspensión y Zidane deberá realizar trabajos comunitarios, presumiblemente en la Isla de Robben.
Materazzi admitió hace una semana haber insultado a la hermana de Zidane y estar dispuesto a hacer las paces. El ex madridista dio por olvidado el incidente el domingo. “Es pasado”, aseguró en una entrevista por televisión.
¿ No más finales sin penaltis?
Asimismo Blatter hubiera deseado que el Mundial no acabara en la tanda, “pero no hay otra solución”, aunque confía en “encontrar una” al considerar que “los penaltis acaban con la esencia del fútbol como equipo y se convierten en un uno contra uno”. El mandatario se expresó así ayer en Berlín al inicio de una conferencia de dos días para analizar el Mundial que organizan el organismo que preside y la UEFA con asistencia de seleccionadores y directores técnicos de los 32 países participantes en el torneo. Blatter se congratuló de un Mundial “excepcional a todos los niveles” y para Lennart Johansson, presidente de la UEFA, “fue un gran éxito”